Reflexión tras el robo de mi celular

September 15, 2019

Si tuvieras que decidir entre perder el dedo meñique de tu mano derecha o perder tu celular para siempre FOREVER, ¿que harías?

Yo me gano la vida en el internet y vivo lejos de casi todos mis seres queridos, así que me queda super claro que le diría bai bai a mi dedo meñique. Sin pensarlo dos veces. 

Digo esto para recalcar el attachment (quizás medio unhealthy) que tengo con mi celu y lo difícil que es cuando se me pierde o lo rompo o me lo roban como me pasó recientemente cuando estaba de viaje en Europa. :/

Estaba disfrutando de la playa con mi hija, y de un momento a otro, el aparato ese desapareció de mi cartera. No se si alguien me estaba vigilando o que, pero la ultima vez que chequié "Find my iPhone" mi teléfono estaba de road trip por Valencia. (Que buena vida.)

No por se dramática, pero los primeros días sin teléfono no fueron fáciles... sin Whatsapp, email e Instagram me encontré desconectada de mi familia y amigos. Pero en menos de 48 horas ya me había adaptado y comenzando a llenar los pequeños momentos de silencio con eso mismo... silencio.

En medio de esos momentos de reflexión pensé en lo adaptables (adaptable?) que somos los seres humanos. Es increíble como podemos ir de depender 100% de algo un día a no tenerlo el día siguiente.

Yo no me considero una persona ansiosa per se, pero de vez en cuando mi cerebro se llena de miedo por un el futuro. La distancia, mi carrera, el cambio climático...todos estos temas y más dan saltos en mi cabeza. 

Recordar que soy tengo la capacidad (el talento?) de adaptarme, acoplarme, moldearme a casi cualquier situación me da mucho confort. Es uno de los dones más chéveres que tenemos los humanos (en especial los Boricuas). Venga lo que venga, siempre se encuentra la manera de bregar. 

A veces hace falta que me roben el celu para acordarme.