Alas y raíces: Carta a mi primera hija

Alas y raíces: Carta a mi primera hija

July 16, 2018

Querida hijita,

Se que probablemente debo empezar esta carta con palabras sabias y eruditas (para que cuando eventualmente la leas no pienses que tu madre era una airhead) pero...¡OMG OMG ya mismo llegas!

Me muero por mostrarte toda la belleza de este planeta: los mares (especialmente los de mi tierra), las montañas (especialmente las de la tierra de tu padre) y sobre todo los amigos y familia que esperan ansiosamente tu llegada para llenar tu vida de cariños y dulces. Yo trataré de limitar lo segundo porque la ciencia de hoy, año 2018, dice que el azúcar afecta el desarrollo del cerebro. Aunque para cuando seas grande quién sabe donde andará todo eso... Quizás todos tengamos computadoras por cerebros y tu decidas casarte con un robot, lo cual yo aceptaré con brazos abiertos, lo prometo. Como si fuera mi hij@.

Admito que en los últimos 9 meses he escrito y re-escrito esta carta docenas de veces, reflexionando sobre el tipo de madre que quiero ser para ti y haciendo listas mentales de todo lo que te quiero decir y enseñar. Pero luego de tanta vuelta creo que, en esencia, espero poder darte el mismo regalo que tu abuela me dio a mi: alas y raíces.

Hija mía, prometo darte alas para que veas el mundo y mantengas una perspectiva libre y abierta de las cosas, aunque estas alas te lleven, eventualmente, lejos de mi. Te las daré para que vueles alto, o bajito, como desees, pero nunca pierdas el sentido de aventura y la curiosidad de aprender y ponerte en los zapatos de otros.  

A la misma vez, prometo darte raíces largas y fuertes para que te mantengas siempre anclada a la tierra. Para que cuando vengan las tormentas (porque pronto te darás cuenta, hija mía, que de estas nadie se escapa) seas como una ceiba robusta, que quizás pierda sus ramas y hojas a causa del viento pero nunca su tronco, nunca su ser.

Alas y raíces, mi querida chiquitina. Son dos cosas tan opuestas pero, como tu padre y yo bien sabemos, ahí es donde está la magia. Eso te prometo y tanto más.  AMOR, cosquillas, sonrisas, juegos, chocolates... Yo trataré de que te enamores de la lectura y tu padre del esquí. Te daremos el don del idioma: español, inglés y alemán. Yo trataré de que te sientas bien Boricua y tu padre bien Austriaca (al fin tu tendrás tu propia mágica identidad sin fronteras). Te enseñaré a bailar salsa y tu padre waltz. Prometo escuchar más que hablar, tener paciencia contigo y estar ahi para ti siempre siempre siempre, incluso cuando cumplas 13 años y decidas que me odias por ninguna razón.

OK chiquita, esto se está poniendo largo. Nos vemos ya mismo. Disfruta tus últimos momentos en mi panza y dale unas cuantas patadas de despedida a mi vejiga (se cuanto te encanta hacer eso). :)

Te amo hasta el infinito,

Rita (tu mamá)

p.s. ¡OMG OMG ya mismo llegas!